jue
03
jul
2008
Relaciones internacionales

En un mundo como el de hoy, hay barreras que se difuminan.
Hablo de las distancias geográficas, que a solo un click, desaparecen como si el remitente estuviese hablando desde la misma ciudad. Pero no, hay un océano, una cordillera o muchos kilómetros que separan nuestros computadores. Son horas diferentes, momentos diferentes, hasta días diferentes (me hablan desde el futuro y el pasado).
Y es genial que sea así.
Aún recuerdo cuando un amigo me habló desde el aeropuerto de Beijiing, o a otro desde Londres y otra desde Oslo y otra desde Hawaii y una desde Berlín y sin olvidar Nueva York y por supuesto, Buenos Aires... entre tantos otros.
Y todos cuentan sus impresiones, unos de paso, otros por trabajo, otros turisteando.
Es demasiado interesante cuando las costumbres se contradicen, o es raro, algo lógico aquí, como saludar de beso, o comer empanadas de pino. A veces es desconcertante enfrentarse a culturas donde cosas simples funcionan a partir de un compromiso con lo que se les entrega: parques y jardines impecables, salud o educación gratis. Y a veces suceden cambios de actitud insospechados, como el enfoque hacia el negocio de los chinos, o el extremo cuidado que tienen de su espacio personal los europeos nórdicos (suecos, alemanes). Una amiga sueca se asqueaba de las canciones empalagosas en la radio, o los besuqueos públicos... pero ¿POR QUÉ?, decía. Bueno, nos gusta sufrir, pero también nos encanta demostrarle a todos que en ese momento, hay amor.
Lo más difícil es cuando el arraigo se hace presente y las dificultades de estar y vivir ahí se vuelven evidentes e insoportables. Todos los que se van por más de tres meses, pasan en algún momento por la "añoranza idealizada" de un país perfecto, donde están todos tus amigos y tu familia, y tu casa. Pero en esos momentos, pocos recuerdan de que aquí también se viven momentos difíciles, decepciones y frustaciones de cada día. Entonces hay que recordar que en Japón no existe la palabra "fracaso", existe "oportunidad". Porque de que "sólo se vive una vez", es una verdad que abarca el concepto de que "nunca se tiene la misma edad 2 veces" y de que "hay que aprender a reconocer errores y hacer algo con lo aprendido". Uno no se puede quedar de brazos cruzados lamentándose porque así uno se ciega ante lo bueno.
Y esos destellos, a veces son medios invisibles, pero son reales.
Y hay que disponerse a agarrarlos.
Como sea.
*un abrazo y fuerza a todos los que han partido y ojalá nos veamos pronto!!
:D!
pd: la foto de arriba salió de aquí
y las de abajo son las viaje a bs as 2006 :)
1 Comentario
-
#1
cake que linda entrada, me recuerda cuánto es lo que disfruto viajar, y que ya me está bajando de nuevo el bichito de partir (plop! no llevo ni medio año de vuelta). buenísimo leerte, mucho éxito en todo y ánimo! un abrazote por lo conversado y por lo que vendrá
m. 
CaKecosaS!













